5 nov. 2011

29deOctubreDel2.011

No es un texto adornado, es la sucesión de sentimientos y situaciones que quiero recordar de por vida del sábado 29/10/11 en San Fernando de Henares. Quizás el orden de los acontecimientos sea erróneo, pero es lo más fiel que recuerdo a día de hoy.

Hace una semana a estas horas ya hacía media hora que había empezado todo. Pero remontémonos a horas antes, por la mañana. Llegar al teatro y ver que todo está más o menos colocadito te da una sensación de respeto y a la vez felicidad que ahoga. Comienzan los nervios, o mejor dicho los nervios de ese día, porque llevas nervioso toda la semana. Siempre está el típico comentario: vamos mal de tiempo, esperad un poco. Vale, no pasa nada... son las 10:30 de la mañana. Aun faltaban casi 9 horas y media...

Oyes comentarios, risas, conversaciones. Te relajas un poco de vez en cuando pero cuando piensas en toda la gente que va a venir a verte en cuestión de horas te pones firme de nuevo. No haces más que recordar lo que tienes que hacer, lo que tienes que cantar o cómo tienes que moverte. Te sientas en una butaca y observas el panorama. Es increible.  

Eh, ¡cómo mola el árbol aunque no esté ni encendido! | Esta plataforma se mueve demasiado... | ¡Luces fuera! | ¿Vamos a tomar algo? | Tú siempre estás guapo... (momento sincero xDD) | Abrázame... | Yo creo que eso no es así | ¡Ayudadme aquí por favor! | ¡Mark, Roger: a probar micro! | ¿Habéis llegado ya? Tenéis que recoger las entradas. | Estoy feliz, ¿no puedo estarlo? Jejeje | ¿Me dejas una toalla? | ¡Yo empiezo a maquillar!

Pudo haber millones de frases ese día. Algunas de las de arriba están matizadas, otras son literales, otros son pensamientos míos. Podría seguir, pero no es necesario.

Estuvimos en el hall, bailando, recordando y repasando, pero sobretodo riendo y disfrutando de ese día tan especial. Volvimos de tomar algo para hacer un repaso super rápido de todo en el escenario jugando con las luces.

La hora de comer. Llegan mis amigos de Huelva. Más alegría para un día que estaba siendo redondo. No sé si sería por los nervios o porque acababa de terminar de comer o porque ese día (como dijo Lope), era nuestro día, pero sé que no estuve mucho con ellos. Nadie podría quitarnos ni la ilusión, ni podría censurarnos, ni podría impedirnos nada. Estaban allí para apoyarnos y para disfrutar y yo agradecía enormemente ese esfuerzo.

Cada vez se acercaba más el momento, empezamos a maquillarnos, a vestirnos, a probar micros, a terminar las luces (de una... vez), sonido, etc. Llamé a mi hermano que tenía que recoger unas entradas que no estaban reservadas por cierto, pero igualmente las consiguió. Mi cuñado me dedicó el: mucha mierda que hasta entonces poca gente me había dedicado ese día. Me llamó mi amigo Carlos Castro. No lo oí, pero lo llamé yo más tarde. Me dio suerte, se lo agradecía mucho. Nunca me ha fallado en las actuaciones estuviera presente o no.

Faltaba 1 hora y los nervios comenzaban a aflorar, ya no se quedaban en el estómago. Soltábamos coñas, para reirnos y relajarnos, vino Lope, nos dedicó un abrazo muy fuerte a cada uno y nos dijo que éramos los mejores. Me llamó mi madre: la eché mucho de menos ese momento, me tocó la fibra ultra sensible. No podía estar presente pero sé que estará en otra. No me importaba nada más que saber que estaba bien y que le daba mucha pena no poder venir.

Ya estaba todo listo. A telón abierto la gente comenzaba a pasar y a sentarse, cada vez era más alto el ruido del murmullo y algunos curiosillos entre los que me incluyo mirábamos entre bambalinas/patas para observar el patio de butacas con una sonrisa. Casi 500 butacas (476 creo que me dijo Diana) que iban a llenarse de gente curiosa. Familiares, amigos y desconocidos que aplaudieron cada una de las escenas y lloraron con otras a pesar de todos los fallos técnicos que hubo. En ese tema no entraré.

La función va a comenzar en breves momentos, por favor, apaguen sus teléfonos móviles | No te asomes que te ven | ¡Vamos chicos podemos! | Te va a salir muy bien, ya lo verás | Tranquilos... | Esto está hecho | *Alguna risa nerviosa* 

Silencio sepulcral...

Llegó la hora de salir a escena, el corazón latía a 1.000 por hora, miraba la cara de todo el mundo o más bien de los que tenía alrededor y estaban todos igual... Concentrados, nerviositos e ilusionados. El instante justo antes de salir a escena es... indescriptible. Hay que vivirlo al menos una vez en la vida porque es impresionante. Yo, no lo cambio por nada.

Poses iniciales, miradas inquisitivas, sonrientes o chulescas hacia el público, todo en silencio y:
Comenzamos en Nochebuena conmigo, Mark y mi compañero de piso, Roger...

¡RENT! 
(Pinchad para verla a tamaño original)


Aunque no sean nuestros vídeos... se le parecen :)

2 comentarios:

  1. Te ha faltado mis gritos y correteos por detrás del decorado: AAAAAH MIS AMIGOS EN PRIMERA FILAAA EN PRIMERA FILAAA :D

    ResponderEliminar
  2. Jajajaja! Tienes razón, no lo recordaba sino lo hubiera puesto porque me hizo mucha gracia jejejejeje.

    ResponderEliminar