26 jul. 2012

¿Qué queréis que os diga?

Seré débil, un mierda, gilipollas o menos hombre. Me podrá esta situación y me matará el esperar, el no saber nada. Sufriré por todo, pero esto no es una tontería. Porque aunque esté siendo fuerte en algunas cosas, sólo lo hago porque sé o imagino que la respuesta llegará pronto. Sé que esto no se ha acabado. Quiero pensar que esto está sirviendo para algo, que está pensando y que está recapacitando. Si no es así... me dolería aún más porque todo este sufrimiento sería para nada. Creo que se ha hablado lo suficiente como para que se esté tomando por este camino.

Seré débil, un mierda, gilipollas o menos hombre... pero mi sentimiento no va a cambiar.


Lo que ofrecí un 18 de julio... sigue en pie. Y sé que es posible. Sé que lo sabes.

Como siempre, dando el tiempo (para ti, tu tiempo, el que me pediste para ti) que sea...

23 jul. 2012

Paciencia

El tiempo todo lo dirá, o eso espero... =/

No me lo creo

No me lo creo.

Quiero la verdad. La merezco.

21 jul. 2012

Tripulábamos barcos

Me he agachado bajo el agua de la ducha. He sentido cómo se enfriaba sobre mi nuca. Ahí me he dado cuenta de que he tocado fondo, de que he mordido el polvo y de que me he convertido en carne de cañón. De que soy la mayor mierda jamás contada. Me siento un gilipollas y no sé porqué. Ganas de nada. Nostalgia profunda y miles de millones de imágenes que no cesan. Imágenes bonitas e imágenes divertidas. Algunas amargas, pero que servían de trampolín para una felicidad mayor. Son cosas que pasan.

He hablado y he conocido gente. No me llena. Estoy perdido, o en su defecto, no me encuentro. Tengo el desquicie natural de toda persona humana. Esa sensación de que el tiempo nunca va a pasar y de que esas palabras jamás llegarán. Ese anhelado momento en el que todo lo gris se hace color. Y todo dolor desaparece. Cada vez más dudas que nunca resolveré y que el tiempo no me dirá.

No aprendo.
No quiero aprender.
Porque si es la vez que mejor lo he hecho...
¿qué otra cosa puedo hacer?

¡Chúpate esa verso libre! ¡Y sin haberlo preparado!

Me siento sin ciudad. Todo me ahoga, me agobia y me puede. No quiero y no me apetece. Negativo.


Que pase el tiempo ya, por favor, que pase el tiempo.

Aunque tú no lo sepas...



Aunque tú no lo sepas 
me he inventado tu nombre, 
me drogué con promesas 
y he dormido en los coches. 
Aunque tú no lo entiendas 
nunca escribo el remite en el sobre,
por no dejar mis huellas. 

Aunque tú no lo sepas 
me he acostado a tu espalda 
y mi cama se queja 
fría cuando te marchas. 
He blindado mi puerta 
y al llegar la mañana 
no me di ni cuenta 
de que ya nunca estabas. 

Aunque tú no lo sepas 
nos decíamos tanto, 
con las manos tan llenas, 
cada día más flacos. 
Inventamos mareas, 
tripulábamos barcos 
y encendía con besos 
el mar de tus labios.

16 jul. 2012

9 a.m

9 a.m. Pesadillas y sueños extraños. Abro los ojos. La luz entra por el hueco que dejé entre la persiana y la ventana. Me ciega. El primer pensamiento me desborda. Inmóvil y... ¿triste? No sé qué sensación describir. El aire de mi cuarto me oprime. Miro el móvil, no pasa nada. Me siento delante de la pantalla tonta e introduzco la contraseña. Tengo que limpiar todo esto un poco. Pensamientos diarios y vanos. Intento alejarme. Juego a algo. La fuerza de voluntad escasea en estos días. Creo una evasión que ni yo mismo me creo. Efectivamente, nada sirve. El proceso se repite durante horas. Horas muertas.

12 a.m. Hago una confesión. Me desborda.

6 p.m. Me duelen los ojos. No lo entiendo. Nunca me ha pasado. Empiezo a ver House. Es la única serie que me queda. Me siguen doliendo los ojos y encima tengo sueño. Me desborda. Son las 6:30 p.m. de mi mierda de verano y tengo sueño. Esto es una mierda (bucle infinito).

9 p.m. Una charla interesante. Tengo gente en Madrid, gente inesperada pero gente que me apoya. Gracias. Sé lo que quiero, no sé lo que necesito. Hoy no se sale, ya si eso otro día. Pienso en la entrega de prácticas de hoy. No me preocupa. Otro pensamiento negativo. Me desborda. Ducha. Cancelo. Me siento en el baño. El suelo está frío. Lo odio. Ducha, ahora sí. Ni siquiera la ducha es reconfortante. Esto es una mierda (bucle infinito).

10 p.m. La cena. Empiezo a ver una película que no acabo. Me vence el sueño. Me voy a dormir antes de que acabe el día. Reviso el móvil de nuevo. No hay nada, otra vez. Esto es una mierda (bucle infinito). Ahora mismo solo espero un momento, una situación. El resto, me da igual. Duermo, o eso creo.

Repetimos el proceso... buenos días. Necesito soltar lastre.

...da igual. Me censuro.



Me desborda la emoción,
que hoy se tiñe de dolor.
No puedo despertar,
no puedo ni siquiera llorar.


No es posible asimilar...

4 jul. 2012

Verdades como puños

Que yo sea gilipollas es una verdad innegable, que puedo y quiero cambiarlo, también es cierto. Que esta desazón está durando más de la cuenta, es una verdad como un templo. Que le quito importancia a las cosas cuando las tienen es cierto, y que intento dejarlas estar también es cierto, aunque a veces no se note. Que te haría el amor o te follaría (como queráis llamarlo) todos los días es una verdad irrefutable. Y el que me la discuta le meto una hostia. Que hoy he sido demasiado tiempo yo, es triste, pero cierto. Y que quiero explotar también. Que quiero chillar y gritar hasta quedarme ronco, que quiero poder soltar todo este estrés de la forma más placentera posible y que escribir ya no basta, es algo que es jodidamente cierto.

¡Me cago en dios! 

Eso también es cierto.

Me encantas aunque a veces nos saquemos de quicio, aunque a veces tu puño pudiera acabar en mi boca (de forma merecida), y porque a pesar de todo sigues ahí.


Sí, ya lo he dicho, verdades como puños...



Y abrimos las puertas, quizás por costumbre,
tal vez por búsqueda inocente. Y nos encontramos...