13 may. 2010

¡JÁ!

Sí bueno y tal... ¡já!



Las consecuencias son, inevitables,
el vértigo es, la percepción de la belleza.
El invierno es peor que la primavera
y el verano, lo mejor e incuestionable.

La fe es un grave sufrimiento,
es como amar a un extraño en vano,
que no se presenta por mucho que,
uno llame, desesperado.

Porque siempre conviene alegrar a la gente,
también de vez en cuando está bien, asustar un poco.

Las consecuencias son, inevitables,
tuyo es sólo lo que no tiene dueño.
Olvidas poco a poco todos tus miedos
y recuerdas el amor inalcanzable.

Cada uno se dedica simplemente,
a salvar su propio pellejo.
Gastanto la vida en viajes y festejos,
haciendo planes, prestando atención a charlas sin sentido.

Porque siempre conviene alegrar a la gente,
también de vez en cuando está bien, asustar un poco.

Las consecuencias son, inevitables,
la juventud no te acompañará,
los próximos mil años.

Fiel a las imágenes eternas,
pero constantes, de la contemplación.
Dispuesto como siempre a la acción,
al sacrificio y la recompensa.

Porque siempre conviene alegrar a la gente,
también de vez en cuando está bien, sí, está bien...
Porque siempre conviene alegrar a la gente,
también de vez en cuando está bien, asustar un poco.

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