19 dic. 2009

Un día más

Los días pasan lentos, muy lentos. Me gustaría que fueran así siempre, pero sólo si de verdad pudiera disfrutarlos, saborearlos, sentirlos.

Esta mañana la he sentido con gusto, pero con algo en mi estómago que no me atrevería a llamar nerviosismo, pero sí quizás incertidumbre y a la vez seguridad.

La vida y el amor son caprichosos...

Mañana quizás hable sobre algo llamado "trenes". Os dejo con la mejor canción que ha existido y exisitirá jamás.



Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas,
cuando aún te espero llegar.
En un ataud, guardo tu tacto
y una corona, con tu pelo enmarañado,
quriendo encontrar un arcoiris, infinito.

Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan,
la catedral es tu cuerpo.
Eras verano y mil tormentas
y yo el león, que sonríe a las paredes,
que he vuelto a pintar del mismo color.

No sé distinguir entre besos y raices,
no sé distinguir lo complicado, de lo simple.
Y ahora estás en mi lista, de promesas a olvidar,
todo arde si le aplicas la chispa adecuada.

El fuego que era a veces propio,
la ceniza siempre ajena,
blanca esperma resbalando por la espina dorsal.
Ya somos más viejos y sinceros
y qué más da, si miramos la laguna como llaman
a la eternidad... de la ausencia.

No sé distinguir entre besos y raices,
no sé distinguir lo complicado, de lo simple.
Y ahora estás en mi lista, de promesas a olvidar,
todo arde si le aplicas la chispa adecuada.

Cuantos buenos recuerdos de aquel concierto. No he encontrado la canción de Sevilla, pero la de Zaragoza fue... igual de perfecta. 20/10/07 ---> Uno de los mejores días de mi vida.

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