17 sept. 2011

Que nadie oiga tus pasos...

Este vacío interior, esta marea sin sentido que azota de lado a lado y no deja respirar a nadie. El mundo está en llamas. Solo quedará lamernos las heridas cargadas de melancolía, reprocharnos unos a otros con razones que no llevan a nada y bajar el volumen cuando no nos interese oir algo. ¡Vivir fácil!  Quiero poder controlar mis recuerdos, quiero poder marcarles unas pautas para que sepan cuando pueden volver a pasar por mi frente y que no sea demasiado tarde para derrumbarme o simplemente joderme.

No quiero un nombre de guerra, no quiero ser recordado por mis logros con las mujeres, es triste. Para mí no son logros, ni mucho menos, son etapas por las que uno pasa y punto. Quiero pasar desapercibido, quiero que no se me critique por tonterías pasadas, por actos en los que me encontraba en el lugar y momento inadecuados. ¡Vivir rápido!  Eso no sirve de absolutamente nada. Cometemos errores demasiado deprisa, la vida es un frenesí, una ilusión, una sombra, una ficción. Pero rápidamente los desechamos, no les damos importancia y cuando vuelve el presente a nuestras vidas y nos olvida el futuro, el pasado acecha. Te dará mil puñaladas por la espalda, te dejará sin respiración. Oh dios ¿por qué a mí?. Laméntate, pero aquello lo hiciste tú, quedará en tu conciencia y no avisará para quedar contigo...

La información es abusiva, nos bombardean con millones de imágenes al día que solo sirven para alimentar nuestro ego, nuestras ganas de consumir en esta mierda de sociedad egoista e inconformista y para que cambiemos de móvil cada año. Es asqueroso, pero todos somos víctimas de ello. Todos somos egocéntricos, digamos lo que digamos, siempre tenemos el yo por delante y el yo delante de los demás. Delirios de grandeza (algunos) que bien podrían devolverles la cara de una maldita vez para que se estampen contra la realidad. ¡La vida es muy puta!  Creo que no hace falta ser un sabio para intuirlo.

No entiendo el afán por salir en los medios de comunicación siendo el protagonista de algo horrible como puede ser el maltrato a la mujer o simplemente haberle puesto los cuernos a la mujer de algún famoso o famosa. ¿En qué mundo vivimos?  Da asco levantarse y encender la tele, es opresiva, no es fuente de inspiración ni de libertad, no la entiendo. La tele antes molaba, tantos dibujitos, tantos programas entretenidos, concursos, curiosidades, aquel vídeos vídeos. No sé... las noticias no son lo que eran, cada vez más cargadas y maquilladas con contextos políticos que inundan nuestra ámbito y nos hacen pensar de una forma u otra. La caja tonta nos tiene hipnotizados y cada vez más, tenemos que hacer algo contra ello. El ser humano libre no es el que puede correr por el campo, sino el que tiene la capacidad para decir que NO.

 Y señores... tratad bien a las mujeres coño. Que no cuesta nada... No son objetos, son personas, son lo más importante que tenemos en la vida, porque sin ellas no seríamos absolutamente NADA. ¡No existiríamos!



Entra despacio, que nadie oiga tus pasos
mientras tanto, si los nervios no traicionan,
todo irá bien...

Y dejemos los besos para los enamorados,
y pensemos en lo nuestro, que para eso te he pagado.
Aunque esta noche seas solo mercancía para mí.

Dejo en tus manos lo que hemos acordado,
la lluvia de hace un rato, ahora solo necesito descansar.

Y dejemos que los sueños, se apoderen del deseo,
recordemos que lo nuestro, se me olvidará al momento.
Aunque esta noche, sea solo unos billetes para ti.

Pienso en los años que llevas guerreando,
con un nombre por bandera,
ahora solo quiero oirlo una vez más.

Y dejemos que lo cierto sea lo que imaginamos,
recordemos que lo nuestro todavía no ha acabado.
Aunque por esta noche, por esta noche,
nos podemos despedir...

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